Sunday, February 15, 2009
# 345
(a mi abuela)
Contigo aprendí
que las lágrimas no acaban
donde empiezan otras,
sino que empiezan
donde no acaban nunca.
# 344
Con la piel ocurre,
que es vidente
quien sabe leerla
con las yemas,
y ciego,
quien pretende hacerlo
con sus ojos.
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